
Un instánte único
Toda vida tiene una razón, una causa, un momento infinitésimo que justifica el exitir. Puede haber una vida que busque su circunstancia, su evolución a la razón manifiesta como un velo moribundo, o tal vez la nada con todos los nombres que la mente humana pueda imaginar, pero todo lo vale, todo está justificado, por esos segundos de honor y motivos de existencia. Tu vida Barón no ha sido extraña en lo mundano, pero al elevar las alas de tu rojo jinete, elevabas tu existencia y tu razón de ser, donde miserias humanas eran reemplazadas por el honor, por la dignidad y la libertad del espíritu soñador, y aunque te siguieran las espinas, mostraste la dignidad del que conoce la verdad, que hasta tus némesis debieron aceptarte como la vida acepta la muerte, como el anciano acepta los momentos perdidos, sin embargo se respira tu aire en esta casual búsqueda de éxtasis cronológico. Aún busco mi instante, aunque no tenga tus alas, lo seguiré buscando con las velas de mis sueños respirando tu libertad, pese a las balas de soberbia que se estrellan en mi pecho, solo espero ese momento único para que todo haya valido lágrimas y miradas hacia ese horizonte que te llevaba el vibrante Fokker. Te saludo desde esta narcisista época, que se jacta de la paz, de la ecología, de los valores, desde esta ególatra región del universo que no vé Africa. Resistiré! G.A.P.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario